Escoge un cuenco limpio cuyo tamaño corresponda con lo que vas a servir. Extiende la preparación sin cubrir innecesariamente toda su superficie para poder recogerla con comodidad.
Si añades nuez o pepitas como acabado, colócalas donde se mezclen al tomar una cucharada. No necesitas decorar el borde con ingredientes que después resulten difíciles de incorporar.
Evalúa la presentación al utilizarla, no solo al mirarla. Un servicio cómodo puede ser más agradable que una composición que requiere desmontarse antes de comer.
Sabal Sereno, dato por dato
La tienda presenta el precio por unidad y el formato del frasco.